• Miguel Ángel #2731, LaPintana, RM

Historia

Hogar de Niñas La Granja

Nuestra Historia

El hogar nace en la localidad de Loncoche, región de la Araucanía, con el objetivo único de alcanzar la vida de niños y niñas que, en un contexto histórico social muy diferente al actual, vivían en sectores rurales, en situación de pobreza y en algunos casos en total abandono. La obra dirigida por el pastor Luis San Martín y su esposa, en ese tiempo siervos de la iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Villarrica, se conmovieron por la inmensa necesidad de los menores de edad del sector.

 En la estación ferroviaria Loncoche y sus alrededores había muchos niños que no tenían hogar y vivían en la calle por diversas situaciones, pequeños huérfanos, hijos de padres alcohólicos, etc. De ahí nace esta idea de iniciar el proyecto, sintiendo esta inquietud por parte del Señor, el papi Lucho, como lo llamaban en el hogar, le pidió ayuda a su amigo Luis Figueroa quien era director de la radio de Loncoche, el apoyó con la difusión y los contactos para conseguir un terreno.

 Y la tarea no era sencilla, pues debían juntar peso a peso para poder encontrar un lugar donde instalarse.

 Luego de un largo tiempo de clamar a Dios, lograron adquirir un terreno con la ayuda del entonces alcalde de la localidad.  El proyecto también fue presentado a la Corporación Alianza Cristiana y Misionera, involucrándose desde ese momento en la administración del Hogar. Sin embargo, no estaban en condiciones de aportar en la parte económica en su totalidad, por lo cual la ayuda comenzó a llegar por medio de hermanos e iglesias que veían en esta iniciativa una gran oportunidad Evangelistica y social.

Así, el 7 de enero de 1967 de enero de mil novecientos sesenta y siete se comienza a construir este gran sueño; el anhelo de dar protección a niños y niñas que más que un techo donde vivir, necesitaban cariño, y quienes además de recibir alimento para el cuerpo fueron llenos del alimento espiritual.

 El proyecto comenzó con apenas siete niños. Pero rápidamente y gracias a la difusión y apoyo de varias iglesias, el número se incrementó hasta llegar a cerca de 200 niños y niñas.  Algo impensado en un comienzo, pero que llenaba el corazón de los funcionarios y profesionales que trabajaban en el Hogar.

 Y lejos de asustar, el desafío de cuidar y entregar una enseñanza basada en la biblia a este numeroso grupo, se transformaba en el motor de los hermanos y hermanas que aportaban en este trabajo. Esta gran labor estaba a cargo de los pastores y de las tías de trato directo.  Estas últimas eran hermanas que se encargaban de cuidar y enseñar a los niños, tomando el rol de madres. Sin duda una de las tías más recordadas es la hermana Zelmira Pinilla, perteneciente en ese tiempo a la iglesia de Villarrica, quien cumplió este rol desde el día de la fundación del hogar hasta el año 2010

 El hogar se inicia para enseñar la palabra. El director era pastor y entregaba una formación cristiana. Esto era como una gran familia porque estaba dividido por sectores varones y mujeres, pero todo lo hacíamos en conjunto. Había un solo comedor y una sola cocina.

Dios siempre respaldo tanto a las personas que sostenían este proyecto, como también a los más pequeños. La mano de Dios lo sostuvo en los momentos más difíciles económicamente. Esto, sumado a la gran cantidad de menores de edad, impulsó la decisión de separar el hogar. De esta manera, los niños se fueron a Linares, mientras que las niñas ahora tendrían un espacio en Santiago, específicamente en la comuna de La Granja, actualmente La Pintana.

El  pastor San Martín y su esposa se trasladaron a Santiago, y fue así como el 27 de diciembre de 1979 se inaugura el Hogar La Granja a cargo de aproximadamente 100 niñas. Una cifra mucho menor a la de Loncoche, pero que permitía trabajar con mayor tranquilidad en lo económico.

En la década del 90’ el Hogar ya realizaba convenio con el Servicio Nacional de Menores (SENAME), esto se produjo debido a la falta de recursos por eso se debió recurrir a la  subvención por parte del estado, a través del servicio especializado, comenzando así a depender económica y administrativamente de la Corporación Iglesia Alianza Cristina y Misionera y del SENAME.

En el año 2015 se integra al Hogar la pastora Ximena Pacheco enviada a través de un proyecto del Departamento Nacional de Misiones de la Iglesia Alianza Cristiana Misionera, quien trabajó de manera muy dedicada con las niñas y adolescentes del Hogar hasta el año 2020.

El año 2021, a través del Directorio de la Corporación ACyM, llega la hermana Marta Quintrel, con vasta trayectoria en trabajo con infancia, a ocupar el cargo de Capellán del Hogar; nuestra hermana ha realizado un hermoso trabajo, discipulando en el área espiritual a las niñas y adolescentes, y fortaleciendo también la vida independiente, a través de talleres ocupacionales, como manicure, costura y otras manualidades.

Siempre es importante recordar a algunos directores que han pasado por el Hogar y que agradecemos su gran trabajo y servicio: pastor Luis Martín y su señora Hilda Rivas, hermanos Omar Sepúlveda y su esposa Miriam Aldos, pastor Jorge Rivera y esposa Nanci Bertín, hermana Pamela Romero, Verónica Núñez, hermanos Daniel Trujillo y Leonardo Huenquelef, y  la hermana María Paz Jarabrán.